Psicología

La importancia de un vestuario unido

Desde tiempos inmemoriales se ha dicho que la unión hace la fuerza, y así es. La suma de esfuerzos del grupo hace que se consiga el objetivo y, cuando el oleaje o los caprichos del destino lo ponen difícil, la unión de un vestuario de fútbol hace que los posibles daños deportivos sean menores o que ni siquiera se lleguen a producir.

En lo que nos ocupa, como es una escuela de fútbol con niños/as desde los 4 hasta los 18 años, se hace fundamental e imprescindible la unión de todos para una correcta formación del deportista, no solo como futbolista sino también como persona, a lo que nosotros en esta escuela le damos un valor muy importante.

La unión desde el eje principal de la escuela, desde la organización, lejos de la filosofía de «ordeno y mando» sabiendo que el éxito del proyecto va a ir muy ligado a la cercanía y apoyo con el siguiente eslabón de esta cadena, los entrenadores. Estos planifican un trabajo en base a unos objetivos y saben, siguiendo la misma linea, que la unión del grupo, junto a la confianza en el entrenador, va a tener una incidencia brutal en la consecución de objetivos. En muchas ocasiones, donde la calidad no llega, cuando nos enfrentamos a rivales de mayor nivel, el trabajo en equipo y la unidad de todos y cada uno de los integrantes del equipo, hará que podamos vencer a pesar de contar con un bloque aparentemente mas débil.

El problema está que a estas edades generar unión no depende únicamente del entrenador, por mucho que se empeñe en hacer un buen papel en esta faceta, la actitud de los padres va a hacer que este trabajo de sus frutos o por el contrario no llegue nunca a germinar. Los padres deben poner de su parte y son parte de esta cadena, muy importante por cierto, en la buena formación de los jóvenes deportistas.

¿Cómo podemos colaborar y ayudar? se preguntan muchos familiares cuando les explicas cuál debe ser su papel, y es muy simple: Animar, apoyar y reforzar la labor del entrenador debe ser su aportación en estas etapas y no poner piedras ni obstáculos durante las edades de formación, por que tenemos muchos casos en los que se trabaja mucho en cuidar la unión desde la dirección de la entidad y no llega nunca a cuajar por una mala gestión emocional desde casa, donde no nos damos cuenta en muchas ocasiones del poco beneficio que hacemos a nuestros hijos.

«Ningún jugador es tan bueno como todos juntos» decía hace mucho tiempo el desaparecido Alfredo Di Stéfano. La unión nos acerca al éxito, directiva, entrenadores, jugadores y padres.

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